Inmobiliaria Intermediar
AtrásInmobiliaria Intermediar, ubicada en la calle República Dominicana 145 en el barrio Juniors de Córdoba, es una firma de bienes raíces que presenta un panorama complejo y polarizado según las experiencias de sus clientes. Operando de lunes a viernes en horario partido, esta agencia se dedica a la intermediación en operaciones de compra, venta y alquiler de propiedades, pero las opiniones sobre su gestión varían drásticamente dependiendo de la naturaleza del servicio contratado.
Experiencias en la Compraventa de Inmuebles: Profesionalismo y Calidez Humana
El punto más fuerte de Inmobiliaria Intermediar parece residir en la gestión de la venta de propiedades. Las reseñas de clientes que han comprado inmuebles a través de ellos pintan un cuadro de alta satisfacción, destacando la honestidad y el profesionalismo de su personal, en particular de Ariel Martinez, quien es identificado como Martillero y Corredor Público. Una clienta relata una experiencia sumamente positiva, describiendo a Ariel como "una persona muy honesta" y "de palabra", que cumplió con todo lo pactado durante el proceso de compra. Este testimonio va más allá, subrayando un servicio postventa que excede las responsabilidades contractuales, como ayudar personalmente con detalles del nuevo hogar, por ejemplo, el funcionamiento de la caldera. Este nivel de compromiso y atención personalizada genera una fuerte confianza y es un diferenciador clave en el competitivo mercado de las inmobiliarias en Córdoba.
Otro miembro del equipo, Juan, también es mencionado favorablemente por su amabilidad y trato honesto. La percepción general en estos casos es la de una empresa que no solo es responsable y profesional, sino que está compuesta por "buena gente", un factor intangible pero de enorme valor para quienes atraviesan un proceso tan significativo como la adquisición de una vivienda. Este enfoque en el asesoramiento inmobiliario integral parece ser la fórmula de su éxito en el área de la compraventa de inmuebles.
Conflictos y Controversias en el Área de Alquileres
En un marcado contraste, la reputación de la inmobiliaria en el ámbito de los alquileres es considerablemente más controvertida. Existen acusaciones graves por parte de personas que intentaron alquilar una propiedad a través de sus servicios y terminaron con una experiencia muy negativa. Los relatos hablan de una pérdida significativa de dinero en concepto de seña o reserva, que, según los denunciantes, la inmobiliaria se negó a devolver tras un desacuerdo con los términos del contrato de locación.
Las Cláusulas de la Discordia
Las críticas se centran en la naturaleza de los contratos de locación propuestos por Intermediar, calificados por algunos como "leoninos" y redactados en detrimento de los inquilinos. Entre las cláusulas que generaron mayor conflicto, se mencionan las siguientes:
- La posibilidad de que el departamento estuviera simultáneamente en venta durante el período de alquiler.
- La contratación de un seguro a nombre del propietario (locador), pero cuya responsabilidad final recaía en el inquilino (locatario).
- La obligación del inquilino de pagar por revisiones técnicas de gas y electricidad tanto al ingresar como al egresar del inmueble.
Estos puntos, sumados a la percepción de una falta total de responsabilidad por parte del locador en el borrador del contrato, llevaron a los potenciales inquilinos a negarse a firmar. Acusaron a la inmobiliaria de emplear cláusulas abusivas y de no respetar la entonces vigente Ley de Alquileres (27.551), un marco normativo que buscaba equilibrar la relación entre propietarios e inquilinos. La sensación de estafa y la advertencia a otros de "no alquilar" con esta firma son el resultado directo de estas experiencias.
La Versión de la Inmobiliaria
Frente a estas serias acusaciones, Ariel Martinez, en nombre de Inmobiliaria Intermediar, ha ofrecido una respuesta pública y detallada. Niega rotundamente haber obligado a nadie a firmar y sostiene que los contratos se basan en el mutuo consentimiento. Según su versión, la pérdida de la seña no fue una retención indebida, sino una consecuencia contractual directa de la negativa de los clientes a firmar el acuerdo después de que la propiedad fuera retirada del mercado para ellos durante 10 días.
Martinez argumenta que el error recae en los clientes, quienes, según él, no leyeron el modelo de contrato que se les ofreció revisar antes de dejar la reserva, a pesar de que el propio formulario de reserva lo estipulaba. Afirma que la pretensión de los clientes era modificar el contrato estándar de la inmobiliaria a su conveniencia, algo a lo que la empresa no accedió. En su defensa, subraya sus más de 15 años de trayectoria y la ausencia de otras quejas similares, atribuyendo el conflicto a una falta de diligencia por parte de los interesados. Su consejo, irónicamente coincidente con la advertencia implícita de sus detractores, es claro: leer e informarse adecuadamente antes de comprometerse económicamente.
Análisis para Potenciales Clientes
Para un potencial cliente, la información disponible sobre Inmobiliaria Intermediar obliga a un análisis cuidadoso. La evidencia sugiere la existencia de dos estándares de servicio muy diferentes. Por un lado, quienes buscan propiedades en Córdoba para comprar pueden encontrar en Intermediar un aliado confiable, honesto y con una destacada vocación de servicio. Las experiencias positivas en este campo son detalladas y convincentes.
Por otro lado, quienes buscan un alquiler de departamentos deben proceder con extrema cautela. La disputa pública entre la inmobiliaria y potenciales inquilinos es una señal de alerta ineludible. Más allá de quién tenga la razón en ese conflicto específico, el incidente revela que los contratos de la inmobiliaria pueden contener cláusulas que son, como mínimo, poco convencionales y potencialmente onerosas para el inquilino. Es imperativo que cualquier persona interesada en alquilar con ellos solicite una copia del contrato para una revisión exhaustiva, preferiblemente con asesoramiento inmobiliario legal, antes de entregar cualquier suma de dinero en concepto de reserva o seña. La transparencia y la claridad en cada punto del acuerdo deben ser condiciones no negociables para evitar malentendidos y pérdidas económicas.