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Inmobiliaria Novaterra

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Cerro Mercedario, Lanín &, R8332, Río Negro, Argentina
Agencia inmobiliaria
2 (4 reseñas)

Al buscar servicios de gestión de bienes raíces, los potenciales clientes se enfrentan a una amplia oferta de inmobiliarias en General Roca, cada una con su propia reputación y métodos de trabajo. Entre ellas se encuentra Inmobiliaria Novaterra, ubicada en la intersección de Cerro Mercedario y Lanín. Esta agencia opera en un horario de atención al público de lunes a viernes de 8:00 a 14:00 horas, dedicándose a la intermediación en operaciones de compra y venta de inmuebles y, de manera destacada, a la administración de alquileres.

A primera vista, la empresa se presenta como una opción más en el mercado local, ofreciendo los servicios que se esperan de un agente inmobiliario profesional. Sin embargo, un análisis de las experiencias compartidas por antiguos clientes revela un panorama complejo que merece una atención detallada por parte de quienes consideran contratar sus servicios. Las opiniones disponibles públicamente pintan un cuadro de dificultades significativas, centradas principalmente en tres áreas: la comunicación, las prácticas contractuales y el estado de las propiedades.

Problemas de Comunicación: Una Barrera para los Clientes

Uno de los pilares fundamentales para una relación exitosa con una inmobiliaria es la comunicación fluida y efectiva. En este aspecto, Inmobiliaria Novaterra parece presentar serias deficiencias, según los testimonios de varios usuarios. Clientes potenciales y antiguos inquilinos reportan una frustrante falta de respuesta. Un usuario menciona haber llamado "mil veces" y enviado correos electrónicos sin obtener jamás una contestación. Esta situación no solo genera desconfianza, sino que también obstaculiza cualquier gestión, desde la consulta inicial hasta la resolución de problemas durante la vigencia de un contrato de alquiler.

Otra experiencia compartida agrava esta percepción. Una clienta describe haber intentado coordinar una reunión durante dos semanas consecutivas. Cuando finalmente logró que le atendieran y fijaran una cita, la misma fue cancelada apenas diez minutos antes de la hora acordada, un hecho que la clienta calificó como "sospechoso". Este tipo de comportamiento sugiere una falta de organización y de respeto por el tiempo del cliente, elementos cruciales para quienes buscan un asesoramiento inmobiliario fiable y profesional.

Prácticas Contractuales Cuestionadas: El Pagaré como Foco de Conflicto

Quizás la acusación más grave y detallada contra la inmobiliaria se relaciona con sus prácticas al finalizar los contratos de alquiler. Una ex-inquilina relata una experiencia profundamente negativa centrada en la exigencia de firmar un pagaré por un millón de pesos como garantía adicional al contrato. Si bien el uso de depósitos en garantía es una práctica estándar, la utilización de un pagaré de este tipo es menos común y, según el relato, se convirtió en una herramienta de presión al momento de la devolución del inmueble.

La clienta afirma que la inmobiliaria utilizó este documento para "hostigar" y realizar cobros que considera indebidos. Entre sus quejas, detalla:

  • Costos de pintura inflados: Se le exigió el pago de una cantidad de litros de pintura que, según afirma, fue desmentida por las propias pinturerías, sugiriendo un sobreprecio injustificado.
  • Mano de obra sin comprobantes: Se le cobraron trabajos de reparación realizados por personal que no presentó ningún tipo de presupuesto o factura formal, lo que generó la sospecha de que los costos eran "inventados".
  • Exigencias desproporcionadas: Se le reclamaron supuestos daños en la propiedad, como cerraduras, que según su testimonio ya se encontraban en mal estado desde el inicio del contrato.

Esta experiencia subraya una alarmante discrepancia entre el estado en que se entregan las propiedades y las condiciones que se exigen al finalizarlas. La misma inquilina asegura haber recibido la vivienda sin pintar, con cerraduras rotas, problemas en el suministro de gas y agua, y con suciedad generalizada. A pesar de ello, al momento de la entrega, se enfrentó a un escrutinio exhaustivo y a la amenaza de ejecutar el pagaré si no cubría los costos impuestos por la agencia. La lucha por recuperar el documento, incluso después de haber pintado la casa y saldado todas las deudas, duró diez días, lo que evidencia un proceso de cierre de contrato conflictivo y estresante.

El Pagaré en los Alquileres: Un Punto a Considerar

La exigencia de un pagaré, a veces en blanco, no es una práctica exclusiva de esta agencia, pero es altamente controvertida en el ámbito del derecho inmobiliario argentino. Expertos y asociaciones de inquilinos advierten sobre los riesgos que implica para el arrendatario, ya que un pagaré es un título ejecutivo que puede ser reclamado judicialmente de forma rápida y con pocas defensas posibles. Firmar un documento de este tipo otorga a la inmobiliaria o al propietario un poder considerable, que, como sugiere la experiencia relatada, puede ser utilizado para forzar pagos por conceptos disputables al finalizar el contrato de alquiler. Se recomienda a los inquilinos actuar con extrema cautela y buscar asesoramiento legal antes de firmar cualquier documento de esta naturaleza.

Servicios y Presencia Digital

A pesar de las críticas, Inmobiliaria Novaterra mantiene una presencia operativa. Su oferta de servicios incluye la gestión de alquiler de propiedades como casas y departamentos, así como la intermediación en la compra y venta. La investigación online muestra que la empresa tiene una página de Facebook, que funciona como su principal canal de comunicación digital. Sin embargo, esta presencia no parece traducirse en una comunicación más efectiva, a juzgar por las experiencias negativas reportadas.

Para un potencial cliente, la situación es compleja. Por un lado, la agencia ofrece los servicios inmobiliarios necesarios en la zona de General Roca. Por otro, las reseñas disponibles, aunque pocas en número, son unánimes en su valoración negativa y detallan problemas que van más allá de un simple malentendido, apuntando a cuestiones estructurales en su forma de operar. La falta de respuestas, las cancelaciones de último minuto y, sobre todo, las serias acusaciones sobre el manejo de la finalización de contratos y el uso de pagarés, constituyen importantes señales de alerta.

quienes consideren a Inmobiliaria Novaterra para la búsqueda de una propiedad o la administración de alquileres deben proceder con un alto grado de diligencia. Es fundamental intentar establecer canales de comunicación claros desde el principio, documentar por escrito todo acuerdo y, especialmente, revisar con detenimiento cualquier documento legal antes de firmarlo, prestando especial atención a cláusulas inusuales o a la exigencia de garantías adicionales como un pagaré. Las experiencias de otros clientes sugieren que la supervisión y la cautela son indispensables al tratar con esta inmobiliaria.

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